Pintando Monos (y IV)
Pintando monos IV


Muchos meses han pasado desde la última vez.
El olor había desaparecido, el óleo se había secado. El lienzo, inacabado, empezaba a acumular una nueva capa, una de polvo esta vez.
Yo necesitaba huir de Madrid, no necesariamente sola, no necesariamente hacia el cuadro, pero las cosas se dieron así.
Me acerqué a la paleta y los tubos la noche anterior, lo intenté con la gama olvidada por la mañana e insistí por la tarde.
Al atardecer, cuando paseaba por La Lonja, con el aire revolviéndome los pelos y la mano agarrada a una bolsa llena de ricos churros, sentí esa sensación, a veces puntual, otras algo más constante, pero casi siempre huidiza, que yo doy en definir como "felicidad".
No he acabado, me falta la mano.
Y lo que es peor, no me gusta el cuadro. Cojea desde su base. No está bien encajado yel resultado de mis pinceladas no es el esperado, el que buscaba. Aún así estoy contenta.
Extraño ejercicio práctico de pintura y soledades.
Esta vez no llevaba cámara.
Conseguida foto.
Continuará.

A una le gusta escribir. A otra dibujar. 1991 nos unió y este blog puede que nos separe. Bajo el lema 2 mejor que una, y si no 51, inauguramos este pantano. Se juntan la cursileria de una y la responsabilidad de la otra,... veremos lo que sale.
mariajo dijo
Animo que seguro que no es tan duro como lo pintas........el cuadro tiene que estar quedando de fábula, y dices que ibas comiendo churros.........que envidia
27 Marzo 2007 | 11:31 AM